En lo que se constituye en su primera aparición frente a los medios de comunicación desde su accidente en febrero, Tiger Woods estuvo en la rueda de prensa previa al Hero World Challenge, competencia que reúne 20 de los mejores jugadores del momento y en el que el californiano es el anfitrión en Bahamas.

Con la asistencia de distintos medios de comunicación, Tiger se mostró optimista con respecto a lo que podría ser su futuro inmediato en el golf, aunque también fue realista en dar una perspectiva mucho más aterrizada de lo que serán sus próximos años como deportista. Al llegar a la sala de prensa, confesó que seguía con un pequeño dolor en su espalda y en la pierna derecha.

“Soy muy afortunado de estar vivo y de tener todavía mi pierna”, comenzó diciendo Woods en estas horas previas al inicio del torneo en el Albany Golf Club. Algunas preguntas de la prensa se quedaron sin respuesta, sobre toda la relacionadas con más detalles del accidente que sufrió en California el pasado 23 de febrero, remitiéndose a lo que dice el informe final de la policía de dicho estado.

Su pierna izquierda sufrió importantes lesiones e inclusive, según confesó, existió la posibilidad que parte de dicha extremidad, así como su pie, fueran amputados. “Esta ha sido el más difícil de todas”, dijo Woods refiriéndose a las distintas lesiones que ha tenido a lo largo de su carrera. “Lo de la rodilla fue algo, de un nivel. Luego, lo de la espalda. Pero con esto de la pierna… es difícil de explicar lo difícil que es. Estar inmovilizado por tres meses, tener que estar acostado sin hacer nada. Estoy emocionado de poder salir, esa era mi meta en un momento. En especial para una persona como yo, acostumbrada a estar al aire libre”, declaró.

“Pasé de la silla de ruedas a las muletas y ahora puedo caminar sin ayuda. Para llegar a esto, he tenido que trabajar muy duro. Sé que todavía falta mucho de todas maneras. Con respecto a si podré volver a jugar realmente no lo sé, no sé cuándo suceda esto. Por ahora, creo que jugaré una ronda por aquí o por allá, pegar algunas bolas y practicaré. Eso es lo que puedo hacer ahora”, sostuvo.

“Ver que la bola vuela mucho menos es algo que realmente noté, pero estoy contento de al menos poder pegarle de nuevo. Es algo qué hace algún tiempo no sabía si podría volver a hacer”, confesó Woods, que no precisó en qué momento empezó a caminar de nuevo.

También habló del regreso luego de su operación en la columna en 2017, ganando el The Tour Championship al año siguiente y el Masters en 2019, además de obtener su victoria 82 en el Zozo Championship en Japón. “Creo que ya gané mi último ‘Major’ y un par de torneos más. Realmente, no creo que mi pierna vaya a estar como antes, no creo que vuelva a ser el mismo… y el tiempo pasa, no me estoy haciendo más joven. Eso, combinado a un calendario ‘full’ y a una práctica ‘full’ y la recuperación que eso implica… No, la verdad no tengo deseos de someterme a eso”, recalcó.

“Pero poder jugar algunos torneos al año, como lo hizo en su momento Ben Hogan… no veo impedimento para hacer eso, no hay razón para no pensar que podría sentirme listo. A lo mejor no estaré tan fino como antes, en el sentido en el que no he jugado, pero creo que, si practico bien, como lo he hecho en mis cirugías anteriores, creo que puedo llegar a sentirme lo suficientemente cómodo para volver a jugar”, siguió.

Sin dar más luces sobre su regreso, a Woods le preguntaron específicamente por el The Open en St. Andrews en julio, campo en el que ganó dos veces. “Me encantaría jugar el Open Championship, no hay duda. Físicamente, espero estar listo, pero necesito llegar a ese estado físico antes. El torneo seguirá allí, pero necesito poder llegar yo allí”, puntualizó.

 

Nuestras redes sociales