Después de más de una semana de protestas y de agitación social en Estados Unidos debido a la muerte de George Floyd a manos de un policía mientras estaba en custodia, el tema racial nuevamente se convierte en un tema de debate, no solo en el país conocido como ‘el de las oportunidades’ sino a nivel mundial.

A estas polémicas por supuesto no se hizo ajeno el golf, de la mano de importantes personalidades de nuestro deporte que pidieron comprensión y justicia en sus redes sociales y en declaraciones públicas. La más prominente llegó de parte del jugador del PGA Tour Harold Varner III, uno de los pocos golfistas afroamericanos en el circuito:

“Sé lo difícil que es construir algo. Ver que la justicia para George Floyd se convirtió en destrucción y robo es repugnante. Siempre estaré detrás de todos los afroamericanos que sufren el racismo. También apoyaré otras etnias de la misma manera. Nunca apoyaré una reacción agresiva, especialmente contra aquellos que han invertido todo en abrir un restaurante o una tienda”.

Por supuesto, otro de los llamados afroamericanos en el PGA Tour hizo su declaración. Tiger Woods, en sus redes sociales, escribió: “Siempre he tenido el mayor respeto por nuestras fuerzas de seguridad. Se preparan tan diligentemente para entender cómo, cuándo y dónde usar la fuerza. Esta impactante tragedia claramente cruzó esa línea”.

Y continuó: “Podemos dejar clara nuestra posición sin quemar los mismos vecindarios en los que vivimos. Espero que a través de conversaciones constructivas y honestas podamos construir una sociedad más segura y unificada”.

El LPGA Tour, por su parte, emitió una declaración en la que afirmó: “Tenemos más trabajo que hacer y la resolución de hacerlo", al igual que el Ladies European Tour, que publicó: “325 profesionales de 38 países. Apoyamos la diversidad, la inclusión y la multiculturalidad”.



Pero sin duda uno de los mensajes más impactantes al respecto fue el que publicó la revista GolfDigest, autoría de Maurice Allen, ex campeón del Long Drive World Championship y que envió un extenso mensaje a la publicación sobre lo que significa ser afroamericano en el medio golfístico.

“Soy un golfista, como tú. Llevo mi condición con orgullo, pero son simplemente una historia para contar: “¡Oye, un afroamericano en nuestro deporte, mira lo bien que lo estamos haciendo!”. Pero no, no es una historia a menos que yo la cuente”, comenzó contando Allen.

“Hace unos años estaba en un torneo televisado y hacían entrevistas con cada concursante. Cuando me preguntaron qué me impulsaba, repetí lo que me repito todos los días: "Soy la oración de los esclavos que trabajan en el campo, de los que fueron golpeados, violados y asesinados para que yo tuviera esta oportunidad”. Fue el único jugador cuya presentación no fue emitida y lo entiendo. Muchos confunden ser pro-negro como anti-blanco”.

Entiendo que algunos quieren ayudar a la desigualdad racial que impregna el golf. O, al menos, así lo dicen. Así funciona: me invitan a dar una charla o a participar en algún tipo de mesa redonda sobre la diversidad en el deporte. Cuando termino, la gente se emociona, se acerca, me agradece y promete que me ayudarán. Y luego, una semana después, mis llamadas no reciben respuesta. Sabes, queremos ayudar, pero ahora no es un buen momento”.

“¿Qué si lo que estamos viendo va a cambiar las cosas? No. La única diferencia ahora es que las personas están reprimidas por la pandemia de coronavirus y buscan desatar esa frustración. Espero estar equivocado, pero me temo que en dos semanas todos volverán a Tik-Tok, mientras otro hombre negro es asesinado sin razón”.

“Pero yo, nosotros, necesitamos tu ayuda. Si estás leyendo esto, significa que estamos conectados por el golf. La cantidad de participación de afroamericanos en el golf profesional no ha cambiado desde que Tiger entró en escena. Puede que no sea tu culpa, pero lo que sea que estés haciendo tampoco está ayudando”, remató.

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